Esta historia le pasó a un amigo, y juro que es verdad.
Venía manejando su auto, por la calle que bordea las playas de Pinamar. Al lado de él, venía una chica, con la cual, el solía estar de vez en cuando.
La playa, el mar, el calor hicieron que mi amigo y su amiga se pusieran melosos. Ella empezó a practicarle sexo oral. En otras palabras, le estaba haciendo un pete.
A las pocas cuadras de sentirse en el cielo, vió que dos jóvenes, estaban haciendo dedo, junto a la calle.
A mi amigo, se le iluminó la mente y no tuvo mejor idea que levantarlos. Era una historia que iba a perdurar en el tiempo, no podía perderse la oportunidad.
Frenó, les dijo que suban y les abrió la puerta de atrás. Cuando los chicos entraron al auto se encontraron con el pequeño incidente. Una mina le hacía un pete al que manejaba, y ellos estaban ahí para contarlo.
Seguramente, cuando se bajaron del auto, le contaron a todos sus amigos y nadie les creyó. Pero lo importante es que mi amigo tuvo una historia increible, la cual hoy puede contarla orgulloso.
¿ Nadie soñó con un pete multitudinario? ¿ La mina? ahh si, la mina nunca dijo nada, y seguramente la historia se la tragó.
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